
Ángela Pardal continúa desarrollando su nueva etapa artística con el lanzamiento de un sencillo enfocado en la intimidad y la introspección. La propuesta nace de la necesidad de pausar el ritmo cotidiano y tomar distancia ante situaciones complejas, encontrando en la naturaleza un espacio de refugio y una vía para explorar nuevos horizontes.
La gestación del tema tuvo su origen en una lectura sobre la vida de los árboles y sus procesos biológicos. Observar los tiempos de crecimiento y desarrollo del entorno natural permitió a la cantautora gallega adquirir una nueva perspectiva para relativizar sus vivencias personales, dando forma a una composición que evoca una existencia tranquila y en sintonía con la naturaleza.
En el plano sonoro, la canción oscila entre el pop preciosista y el folk independiente. La producción mantiene un carácter contenido donde el piano y la voz asumen la conducción principal. Mediante una interpretación pausada y envolvente, la obra adquiere una cualidad similar a una nana para adultos, diseñada para ofrecer un espacio de calma e intimidad.
La estructura musical se construye a partir de matices sutiles y arreglos cuidados. La pieza presenta influencias acordes al estilo intimista de Sufjan Stevens y la expresividad atmosférica de Bon Iver, manteniendo la identidad propia de la artista. El sencillo se encuentra disponible para su escucha en Spotify.
Este lanzamiento afianza la transición estética de Ángela Pardal, quien ha comenzado a situar el idioma gallego en el centro de sus creaciones. Afincada en Barcelona pero con Galicia como referencia conceptual permanente, la compositora combina el folk de raíz con elementos de pop y matices psicodélicos.
El proyecto culminará en un nuevo álbum previsto para finales de año, en el que convergerán guitarras, metales, percusiones y arreglos vocales. Toda la información sobre la intérprete se encuentra disponible en sus perfiles de Instagram y en su página de artista de Spotify.





