
En 1986, actuar en un país comunista era casi imposible. Pero Queen no solo consiguió tocar en Budapest, sino que protagonizó uno de los momentos más emotivos de la historia del rock.
Sucedió cuando Freddie Mercury miró la palma de su mano izquierda, donde llevaba anotada a lápiz la letra de «Tavaszi Szél Vizet Áraszt», una canción tradicional húngara que había ensayado en secreto. Al oírlo cantar en su idioma, 80.000 personas quedaron en shock y rompieron a cantar a coro con él en la Hungría de la Guerra Fría.
El próximo 7 de octubre, el concierto vuelve a las salas de cine de todo el mundo en calidad 4K. Podremos disfrutarlo en proyección IMAX gracias al escaneo de las cintas originales de 35 mm.






